Fotos de pequeño.
Recuerdo muchas cosas de cuando era niño, pero hay dos que me han marcado mucho. La primera es que no tenía patines y la segunda es que yo me recuerdo feo, pero feo de verdad. Con el paso del tiempo he comprendido que si mis padres me hubieran comprado unos patines quizá ya no estaría en este mundo, porque mi barrio está lleno de cuestas y escaleras, y claro, igual hubiera frenado con la cabeza. Del otro recuerdo, cambié de opinión el otro día. En mi casa apenas tengo fotos de mi infancia, de cuando yo era muy niño, pero si que hay alguna en casa de mi tía, y el otro día me mostró una que estaba ya un poco amarilla. No soy tan viejo -creo-, así que supongo que será el papel fotográfico de entonces, pero yo era guapo. Si si, yo era guapo. Entonces me he puesto a pensar el por qué de ese trauma infantil que me abrumaba hasta hace unos días. Y la verdad, que de eso no me acuerdo, pero creo que mi pequeña autoestima ha cambiado, más por el pasado que por el presente o por el futuro, porque ahora tengo más fotos de mi mismo, y además un espejo en el cuarto de baño.
0 comentarios