Me gustaría calzar un 52
Aquí estoy de pie, empezando mis mil horas de píe. No es ningúna huelga, es mi trabajo que es infernal en algunas ocasiones. Pero no hay sindicato que defienda este trabajo, y además sirve para no dormirme, porque a veces es muy aburrido. Lo único es que puedo navegar por Internet y encontrar cosas, matar el tiempo si quiero. Poco que contar, nada que decir, sólo estar de pie. Es como en la película Amanece que no es poco, en la que los hombres nacían en la huerta y crecían y crecían hasta que maduraban y ya podían sacar los píes del "tiesto".
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